sábado, 10 de abril de 2010

Jails

¿En serio que no quería estar ahí, es que no me crees? Las paredes se cerraban, las rejas se alzaban, y te envolvían… Te apretaban con una suavidad, una caricia violenta. Sólo por ser rejas. ¿Por qué no vienes? Me repetía sin cesar… Yo no sabía ya como hacer para decirle que yo no quería estar ahí, pero ese abrazo me dejaba sin aliento, me arrancaba la voz (me arrancaba de vos). Quise hacerle muecas, algún gesto que le indicara que yo no quería estar encerrado; fue entonces que caí en la cuenta de que la sombra y el haber estado tanto tiempo en la oscuridad me habían robado el rostro… ¿Cómo hacer para poder decirle cuanto deseaba salir de aquella jaula? Me habían amarrado, atado como a un animal. Me secuestraron la voz, me robaron el rostro… Te alejaron de mí en medio de las penumbras, tu canto, tu risa, tu llanto. Todo quedó tapado por el silencio. ¿Por qué no vienes? Me preguntaba ahora un coro de voces agudas como navajas, desgarrando la quietud del recinto. ¿Porqué no vienes?... éste es mi hogar… Me desgarran el corazón en mil pedazos, llevándose lo último de humano que en mí había quedado… ¿En serio no me crees? ¿¿¿Por qué no vienes???

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