Hoy es uno de esos días.
En que pienso más de la cuenta,
en que hago balances.
Pienso todo lo dicho
y lo que falta por hacer.
Hoy es uno de esos días
donde el otoño colorea
con un juego de matices ocres
la línea del suelo,
dejando cada huella del pasado
como escrita en piedra.
Hoy estoy en uno de esos días
en que imagino llegar,
sentir el calor del hogar,
de ese abrazo incondicional
que espero de vos,
seguido de un "cómo estás amor?"
dibujándose mientras tanto
las líneas de ese atardecer difuso
con un dejo de melancolía.
Esta es una de esas tardes
donde ataca la soledad sin remilgos,
donde cae la noche con todo su peso
repentinamente sobre la ciudad
y la convierte en un lugar
lleno de luces que no alumbran,
que no esclarecen.
En definitiva,
hoy es otro día más
donde tu recuerdo inexistente
se manifiesta en su máxima expresión.
Con huellas y sombras,
con alegrías y desvelos,
con sin sabores y nostalgias.
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