Dime porqué el ocaso me recuerda tantas cosas si en realidad lo vi tan pocas veces.
Dime porqué puedo veren tus ojos tan fugazmente la sombra de la muerte.
Dime porqué cuando te veo todo parece irreal.
Dime porqué eres tan sabio e inocente a la vez.
Mátame despacio, que casi no lo sienta, que parezca una sinfonía.
Dime porque veo tanta tristeza en tu rostro, si estás riendo.
Estoy cayendo al vacío, no quiero pensar en nada, ni siquiera en que estoy cayendo.
Sólo 24 horas por día, parece tan poco, no? Tan poco para decirte tantas cosas.
Estoy cayendo
Te dibuje dos brazos para abrazarme, para acobijarme, fuertes para sostenerte, pero suaves para poder acariciarte como una brisa.
Ya está hecho; sólo el paso del tiempo. Con cada roce muero un poco más.
Sin embargo es tan irrisorio el sólo saber que existís, desarma lo que creía saber de lo real; nadie podrá amarme como vos.Una absurda y maliciosa combinación de momentos brillantes y espacios vacíos.
Sólo eso, la sangre es testigo.
Sólo eso, el silencio y tu mirada. Cruel destino y testigo inútil. Con voz apagada grita las calamidades de tus ironías.
Sólo ella lo sabe, te amo y no me canso de decirlo.
Dime porqué no elegiste un peor momento para acallar al silencio dándole la voz a los mediocres, aquellos que nunca verán tu verdad.
Te escucho, entre ocasos y amaneceres vislumbro tu ser creyendo que me verás y te detendrás en mis habladurías para convencer. Pero en realidad tengo miedo, tengo miedo y te amo.
Estoy cayendo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario